La ruta se inicia en Organyà, adonde se accede desde La Seu d'Urgell por las carreteras N-260 y
C-14 en dirección a Coll de Nargó. Se sale del pueblo por la carretera que lleva a Cabó, hacia el oeste, para
tomar enseguida, a mano izquierda, la de Montanissell. Delante se alza el peñasco de Santa Fe, con la ermita
del mismo nombre en lo más alto.
Más adelante se coge una pista que sale a la derecha y se llega a la cima de una pequeña colina. A la derecha se halla el primer megalito
de los siete que veremos a lo largo de la ruta; es el dolmen del Serrat de les Cobertrades, nno muy bien conservado. Desde aquí se divisa una
amplia panorámica de Organyà. Se continúa llanamente por la pista entre cultivos y bosques hasta encontrar a la derecha el desvío hacia el
dolmen de Colomera (km 3), que se halla dentro de un robledo a cincuenta metros. Es el mejor conservado del valle de Cabó y del
Alt Urgell.
Más allá se accede al desvío del dolmen del Serrat de Malpàs. Queda a 100 metros, cerca de la pista
que parte a la derecha. Está bien indicado. Se prosigue el trayecto y se asciende por la subida de la Oliva.
Se sigue hacia poniente por una zona más llana rodeada de cultivos, con el cerro Alt y el cerro de Pomajor a
mano derecha. Enseguida se encuentra un desvío que lleva a El Vilar: esta vía opcional ataja y permite ver
los dólmenes de Pedracabana y de la Oliva, adonde el trayecto llegará más tarde. El itinerario
sigue por la pista y atraviesa los aludes de Boixadera y Les Maçanes hasta llegar a Cabó. Se entra al
pueblo por el camino de Senyús, bordeando Cal Simon y Cal Bullich.
Una vez en Cabó se sube por la izquierda a la ermita románica de Sant Serni. Después hay que ir hasta la
plaza del pueblo y contemplar una fuente monumental dedicada a la heredera Arnaldeta Caboet. Se sigue en
dirección oeste por una pista que sube por el lado de Can Pui y deja atrás el molino de la Carrabina y
los restos de Favà, que fue una importante casa en el siglo IX. Más allá se topa con el dolmen del
molino de Favà, que ha sido reconstruido. La fuente de la Caixa queda más arriba, bajo unos chopos;
para acceder a ella hay que seguir la pista, cruzar el barranco, bajar a la izquierda y girar por el
primer camino de la derecha. En este punto se deshace el camino hasta regresar de nuevo a Cabó, desde
donde se continúa por la carretera de Organyà.
Transcurrido un kilómetro, en Can Boixadera se encuentra el dolmen del Clot de les Canyes. Enseguida se
llega a El Vilar y, cruzando el puente, a la fuente del Capellà. Más tarde hay que dejar la carretera y tomar,
después de una encina, un desvío a mano derecha. Pronto se acaban unos campos de cultivo y se sigue, dejando
la bicicleta, por un sendero indicado hacia el dolmen de Pedracabana. Se regresa a la carretera, se pasa
la casa de la Oliva y se continúa hasta girar, después de unas curvas, por una pista a la derecha que lleva
al dolmen de la Oliva. Se recomienda volver a dejar la bicicleta y llegar a este dolmen andando
por el camino indicado. Se regresa a la carretera y se va hacia la balsa de la Ametlla. Poco después se
llega al Pujal y, enseguida, se está de nuevo en el punto de salida de la excursión, a las puertas de
Organyà. |