La parte sur del Pallars Jussà, especialmente la zona de la Conca Dellà, conserva un extraordinario conjunto de
yacimientos paleontológicos de finales del período cretáceo (hace entre 65 y 75 millones de años) que incluyen
óseos, huevos y huellas de dinosaurios casí como vestigios de los animales y las plantas que convivieron con ellos. Su enorme riqueza paleontológica, así como su magnífico registro geológico, hacen de esta zona leridana
una de las mejores áreas de Europa para el estudio de los ecosistemas de finales de la era de los dinosaurios.
Entre los yacimientos más importantes de la zona se halla el de Basturs Poble, en el que se han recuperado,
hasta ahora, cerca de 500 restos de dinosaurios y cocodrilos, siendo uno de los yacimientos de finales del
cretáceo más importantes de Europa. También cabe destacar los yacimientos de huevos de dinosaurio de Basturs o el yacimiento de icnitas (huellas fósiles) de Orcau.
Cerca de Isona se encuentra el yacimiento de La Posa, donde se pueden observar cientos de marcas de alimentación dejadas por rayas (peces de esqueleto cartilaginoso, emparentados con los tiburones) en
una zona que durante aquella época era una playa arenosa.
Los dinosaurios más abundantes que vivieron en el Pallars Jussà durante finales del cretáceo son los Hadrosaurios,
animales herbívoros que podían andar con dos o cuatro patas, y que también se conocen como “dinosaurios de pico de pato”
al tener la parte del hocico muy ensanchada, lo que les daba un aspecto que recuerda a los patos.
Otro grupo de dinosaurios herbívoros que vivió en la Conca es el de los Titanosaurios. Eran cuadrúpedos gigantes, con un cuello y una cola excepcionalmente largos, y
con una cabeza sorprendentemente pequeña con relación al tamaño del cuerpo.
A finales del cretáceo, la Conca fue habitada también por dinosaurios del grupo de los Nodosaurios.
Eran animales herbívoros que andaban a cuatro patas y que tenían el cuerpo completamente acorazado con un escudo de placas óseas.
Entre los dinosaurios carnívoros, o Terópodos, hallamos formas grandes y pequeñas si bien, de momento, los descubrimientos de sus restos han sido escasos.
Desde el Museo de la Conca Dellà se realizan visitas guiadas a distintos yacimientos (a concertar) y se proporciona información para indicar
a los visitantes la localización de algunos puntos paleontológicos de interés. |