La Seu d´Urgell se encuentra en un cruce de caminos ancestral. En la edad de bronce ya existía un poblado en
la colina de Castellciutat. Los romanos construyeron un pequeño núcleo en el llano. Con la consagración de la primera catedral, a partir del siglo V la importancia de la ciudad empezó a crecer de forma exponencial. Su posición estratégica y la potencia política del obispado consolidaron La Seu d´Urgell como una de las ciudades más importantes de
la Cataluña medieval. Hoy es una ciudad activa, centro de servicios y capital cultural de una amplia área pirenaica.